viernes, 13 de octubre de 2017

Naufragio neuronal

La luz se filtra por la ventana
luz que no es luz sino humo
El humo se filtra por la ventana
ventana que no es ventana
sino un puñado de recuerdos
-¿de quién?-
Sin nombre no hay existencia
sin llamadas no hay sobredosis
-¿de vos?-
La marea está baja
pero vos te seguís escondiendo
-¿de mí?-
Las velas se extinguen de a una
sólo queda cera inamovible
como el arraigo en mi cara
-¿por qué?-
Quizás si por una vez
sin luces como guías
te dejaras hundir

-¿lo haría yo también?-

miércoles, 1 de junio de 2016

Última

¿No te la bancas? No, la verdad que no me la banco. No me la banco porque estoy cansada de mirar para todos lados si camino de noche. De desesperarme si el colectivo tarda más de cuarenta segundos en aparecer. Cansada de que te “cortejen” barbáricamente, de que te agarren y te apunten y no te suelten mientras te violan los labios, la piel, el alma. De pedirle que te dispare porque no querés seguir siendo espectadora del sufragio de lo único que realmente te pertenece: tu cuerpo. Y no, no te dispara, no te dispara porque sus pupilas se dilatan con cada grito que se te escurre por la garganta, con cada patada y cada manotazo ahogado que por inercia sale disparado de tus extremidades. La sal que te corre por la cara se mezcla con saliva y sangre, el espacio y el tiempo se ciernen sobre ese momento y esas cuatro baldosas en las que toda tu existencia se ve atrapada. Y te preguntas si eso es todo lo que te toca, si tu único propósito en tu travesía entre almas manchadas y billetes y alientos a conformismo es llegar a ese momento, donde todo se reduce al tacto abrasador de uñas amarillas y dientes corroídos, al coro intermitente que determinado te repite al oído que engendrará un humano en tu vientre. Y tus arterias explotan, tus brazos y piernas se llenan de manchas rojas como varicela de infante al no poder soportar el peso, el peso de su cuerpo y de todo lo que conlleva estar ahí. Sólo podes cerrar los ojos, sacudir la cabeza y sentir las burbujas que te suben por la garganta con cada aullido. Esperar el momento en que corra lejos, llevándose mucho más que tus bienes materiales en los bolsillos, para notar en tu ser una marca que no se borraría nunca.
 Y es que todavía me lo siguen recordando como el día en que me atreví a caminar sola temprano por la mañana.
-
Ojalá algún día se erradique de verdad.

jueves, 9 de julio de 2015

Interrupción

Desorientado
disociado
inherente
incoherente
¿qué hacer cuando no queda nada?
¿por qué hacer música para un futuro olvidado, para un pasado cancerígeno?

Reiniciar
Hibernar
Suspender
¿Qué queda?
Por siempre atormentar los frutos nefastos

Alteridad
Extrañamiento
Histeria paulatina
¿Esperar, o mutilar los ideales?

Autenticidad condicionada
Conciencia adormecida
Cuervos que aturden
no dejan de soñar

¿Para qué consumirse si el cigarrillo está apagado?


jueves, 2 de abril de 2015

Borgoña

Un tapado negro
la depresión oscura que abrasa sus cejas
opacos los pómulos
base auténtica de la anhedonia intermitente

Impuros aquellos que claman
misericordia ante el desfragmentado
imitaciones válidas
cálidas
de la represión colérica

Un paréntesis diario
llueve sobre desprecio auténtico
Chimera e Hydra
se disputan su noción

El libertino
el taciturno
el tántrico y la escoria


Sobrio
inerte
...
____________________________________________________________
____________________________________________________________

Cada crepúsculo
se despide ante el espejo
quien le devuelve la imagen de un labial salado y corrido

domingo, 30 de noviembre de 2014

Los puentes silenciosos

Reconoceré solemne la impunidad que te baña
sortearé los caminos que detrás se cierran
se desvanecen
me desvanecen
Cantaré para los pichones que nacen
los que dan el salto
Dejaré que me arrulle la sombra de la sombra
la interrupción del sueño febril
el almohadón de plumas azules
Me despediré del vaho empañado que cubre el espejo
de todas las cicatrices y los puntos inconexos
me despediré de quien fuiste
de la transparencia de tus ojos
al encontrarme vacía
Sonreiré frente a la muerte de la muerte
le daré la espalda al perjuicio injustificado
te dibujaré con versos
con rosas pulverizadas y rebeliones anteriores
Alguna vez
quizás
me entierre en granos de café
me inunde de acordes esféricos
de gritos coléricos agónicos
Mañana es el día en que me iré
me iré como los colores en la noche
como los susurros alienados en la perfección temporal
Te veré por la ventana
desplegarte en el amanecer
buscándote en otro rostro
encontrando sólo una muñeca de trapo oxidada al sol
Y caminaré lejos
despacio
dejando mis cadenas junto a la puerta de entrada.

viernes, 17 de octubre de 2014

Fragmento del fragmento de un texto perdido

Fragmento #301
La carencia de estupefacientes se denota en sus ojeras oscuras. La saliva y los restos de piel se deslizan por sus omóplatos. El continuo espacio-tiempo se ve descompaginado ante tanto ser malgastado. Desechado. Irreal.
 Un sobretodo gris, un mechón de pelo mojado en su frente.
Se tropieza con sus propios pies, al tiempo que cada una de las ciento cincuenta pestañas del párpado superior izquierdo se erizan.
Cae y se levanta.
Se levanta y cae.
Dentro de sí, el magma rebalsa sus poros y escapa al exterior. Su cabeza salta incansable en busca de aire.
Percibe sofocado el aire viciado que lo envuelve. Desde su posición observa cómo una estela de luz matinal deja ver las partículas del polvo que levantó al caer al suelo. Quiere tomarlas, no puede. Las mira. Se mira las manos, vacías de saciedad y de guerra pero aún luciendo las marcas dejadas por aquellos dos fuegos.
 A lo lejos, una armónica desafinada.
 A su lado, un compás.
Cierra los ojos y se deja mecer por la dulce interrupción del maquinar.
 Sobre la mesa descansan desde siempre los dos rectángulos transparentes que tantas veces lo dejaron ciego. Parecen llamarlo al tiempo que se contorsionan y temblequean, sacudiéndose el polvo.
Estira su mano pero no los alcanza. Abre los ojos y ya no están ahí.
La luz ya no se filtra por la ventana.
Una coincidencia indiscutible.
'bellum omnius in omnes' grita.
El magma lo abrasa. Lo abraza.
Se deja caer de a poco y se hunde, estéril, en la inmensidad del armonioso cello.

sábado, 21 de junio de 2014

Fé derramada
sobre un alma desvestida
impermeable en sí
por sí
fuera de sí

Si tan siquiera por principio asciende
para caer
o cae
para levantarse
se verá absoluta
diversa
sola
causa eficiente de la existencia limitada

el Ouróboros la muerde por atrás
Klimt le roba un beso
y, ultrajada,
lo sabe
será que desde siempre permanece
como un monocromático prisionero
como un absurdo
que lo es todo
y no es nada a la vez...

sábado, 26 de abril de 2014

Cuánto poder se haya invertido
del revés
cálido alienado
gotas de tinta sobre tu piel de pergamino azul.
 Será ella, por siempre,
mucho más que mi contraparte.
 Tendrá ella, por siempre,
mucho más que la partícula divina en el bolsillo.
 Seré yo, por siempre, 
no más que una porción de materia oscura
niebla insana que no puede gritar.
 Y vos
serás vos, por siempre,
tanto más que un par de agujas océano
tanto menos que un alma manchada...
no me mires
Esta es mi última carta.
...

Mucha luz, chabón.

martes, 28 de enero de 2014

Canción de cuna

Quiero nadar desnuda

en tu sangre

Quiero enterrar mis dedos

en tu vientre

quiero que sudemos poesía

que vomitemos sonetos

y quebremos la pasión

Quiero encontrar tus palmas

en el silencio

y quiero que me veas hermosa

aun en la penumbra.

Pertenecer

y no pertenecer

perecer una y otra vez

Irme y volver

fenecer dentro tuyo

en tu interior

abrazar tu pulmón izquierdo

quedarnos…

Mis uñas están sedientas

tus cuerdas están sucias

y esta mañana es una lágrima

cayendo

de los ojos de un poeta muerto.

viernes, 6 de diciembre de 2013

U/rru/m

Pétalos que abrazan
tu alma como el vertedero de antimateria
la pasión fugaz
la tela corroída
el rojo muerto
ido
inexistente

La vida sin muerte no es vida
tan solo es
una existencia

La espuma desangrada
el cobre y tus cristales estrellados
el ronroneo
desaparece

Los axolotes expectantes
los dragones pintados
el fuego sofocado y la llamada perdida

tus ojos y el agua
mis ojos y el retorno
el amarillo, la piedra
la Luna y el Sol

Vos, castigado
yo, injuriosa
Nosotros muertos
idos
inexistentes

jueves, 28 de noviembre de 2013

Aquello que permanece a pesar de los cambios.

Frutilla en papel
con soltura se desprende de lo idealizado
con determinación
cae
Un cascarón se quiebra
y quiebra
el sentido que siempre le falto al suponerse vacío
Todo es uno
hen to pan
Némesis vomita las injurias nunca dichas
y las traga junto a su cuerpo regurgitado
La escena es desfragmentada
como el rompecabezas
de La persistencia de la memoria
que dejó ese día
en la mesada
allí donde el cascarón se rompió

sábado, 23 de noviembre de 2013

El día tiembla
el chirrido anuncia
la bifurcación de tus arterias como raíces
como ramas
como rayos de Sol

La noche solloza
pues tus tirabuzones como sonetos
abrazan los cráteres de Luna
abrazan mis ojos
abrasan el pavor

Será que nunca
solemnes e injuriosos
el día y la noche
como un todo
volverán a separarse
a bifurcarse como los cráteres
como los rayos
como las nubes y tus brazos
tus raíces...
Como vos , Aymará

sábado, 16 de noviembre de 2013

Kant es antropológicamente incorrecto.

Si das vuelta tus pupilas
hasta ver dentro de tu cráneo
se ve todo celeste
se ve todo marrón
se ve todo
se ve

Mirame
la divagación me aplasta
el libido me corrompe
las cenizas me enferman
me enervan
me desaparecen

Ya no estoy
no más
el ser se superpone con el ouróboros
la serpiente se extiende
me extiende
y muerdo mi cola
me muerdo
mastico

No sé
ya no sé
no soy
no fui
sólo quiero ser
como el absurdo más grande
como tu lamento
... Como tu laberinto

jueves, 17 de octubre de 2013

Carrie

Carrie, la chica de los volcanes de granos. Carrie, la del vello púbico a montones y la atrasada regla. La tonta, la fanática religiosa, la idiota. Carrie, Carrie, Carrie. Torpe, callada, loca. Carrie, Carrie, Carrie. La que sólo tiene a la madre pero a la vez está sola, que reza y sufre y necesita ser. Necesita desesperadamente una aprobación, un solemne momento de silencio para que las risas callen, se ahoguen, se apaguen, mas no consigue otra que una hostigación que la persigue, la acecha, que al llegar a la casa se transforma en veneración y disciplina, en miedo y aceptación a la fuerza, en lágrimas reprimidas que la encierran en un mundo concentrado en un rectángulo de tierra del que no puede salir. Al que no puede cuestionar. Macbeth que asesina al sueño. Carrie que asesina su mundo.
 Carrie, cuyas cualidades nacen y mueren en su madre. En el armario, hogar de su eterno forcejeo, eterno tormento, cuna de su paciencia e inestabilidad.
 Su madre, su guía, cadena que se alimenta de aquel pavor, aquella que concibe al crecimiento como un pecado y la vida como un largo camino para servir al supremo Señor.
 Carrie es todo eso, así como también no es nada más que una mancha de sangre de cerdo en el piso, un cuerpo desangrado en la ducha, una sonrisa enferma, o una simple adolescente que se contempla a sí misma en una pared sin espejo, esperando entre suspiros a alguien que la lleve a vivir.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La ilusión superpuesta con la presión en el pecho, que supone el lento hundimiento en el barro.

Cuatro puntos en el lado izquierdo, cuatro puntos en el lado derecho. Puntos azules sobre cejas marrón claro; tres arcos rojos bajando por su nariz y a través de su psique, costeados por unos ojos de luna grises y penetrantes. Una sombra de césped recién cortado se difumina en ojeras que sólo pueden verse en la oscuridad, bajo las cuales un violeta en los pómulos se degrada y se mezcla perfecto, sublime, con pequeñas arrugas sobre las comisuras de los labios rojo carmesí que tantas voluntades rompieron una vez. Y otra más. Sobre su rostro cae sorda y espontánea una masa de tirabuzones de color indescriptible, dando forma y armonía a su semblante imperfecto pero perfecto en todas sus facetas.

 Ahí es cuando entra en escena.
 Ahí es donde mata
e impune se aleja danzando.

A su espalda, los tirabuzones saltan, como burlándose del fenecido.

De mí.